Así se juega la copa Libertadores: Esto es Boca.

Llego el partido más difícil de la fase de grupos, visitar a Palmeiras en el imponente Allianz Park de Sao Paulo a partir de las 21.45 hs.
Ninguno de los dos equipos candidatos a quedarse con el primer puesto del grupo H, venia de un fin de semana positivo. Por nuestro lado veníamos de caer en un muy mal partido contra el humilde Defensa y justicia de local, dejando serias dudas en defensa. El conjunto paulista, mucho más duro, perdió en una final Estadual de local, por penales, habiendo ganado el partido de ida y con un insólito hecho arbitral (contra Corinthians).
Los más de 1600 hinchas bosteros desde muy temprano haciendo la previa en las zonas aledañas al estadio. A pura fiesta y cantos. Demostrando porque somos los mejores.
Con el equipo titular ya definido sin Carlitos desde el arranque, pero con la ilusión de que ingrese y cambie la ecuación si el equipo lo necesita.
El partido arranco puntual, se notaba que los hinchas verdaos estaban bastante inquietos y nerviosos. Eso se trasladó al campo de juego donde Boca se hizo dueño de la pelota, manejando los tiempos, pero sin hacer daño. A los 15′ la primera polémica del partido, PATADON de Felipe Melo que el árbitro uruguayo no sanciono con roja, y solo amonesto al agresivo jugador.
En un primer tiempo peleado la más clara la tuvo el local luego de una pelota mal entregada por Cardona que definió cerca del palo Lucas Lima. Nos fuimos al descanso con un partido muy igualado donde no pudimos aprovechar las desinteligencias del rival.
Llego el comienzo del segundo tiempo, la hora de la verdad, a mantener lo bueno del primero y mejorarlo con un gol, aunque sabemos que el empate no era un mal resultado. El Palmeiras se mostró más agresivo en los primeros momentos del complemento, donde lo dejamos crecer. Tuvimos un acercamiento del 10 con un tiro que hizo más peligroso el arquero Jailson que la peligrosidad del disparo.
La más clara llego a los 70′ con un despeje corto de Wilmar que se fue por arriba del travesaño. Así y todo estaba muy firme la defensa con un gran rendimiento (que se extrañaba) de Paolo Goltz.
Guillermo empieza a mover el banco cuando Pablo Perez le dice que Cardona no va mas y llama a Carlitos (que nunca había perdido con Palmeiras, dos victorias y dos empates en su travesia por Brasil).
Restaban dos minutos, todo parecía igualado, y luego de la salida de Goltz por lesión. Un error de Jara, que falla en el despeje, le permite tirar un centro exquisito al venezolano Guerra que encuentra a Keno bien parado y la injusticia se hacía presente en el Allianz.
Guillermo insultando, frustración en la cara de todos, pero el equipo como viene sucediendo, no se cayó ni achico en los últimos instantes del partido. Cuatro minutos adicionan y el xeneize lo va a buscar, falla en el cierre el defensor verdao, desborda Cristian Pavón y si ¿quién otro? que Carlitos volviendo de su lesión, pone justicia, haciendo gritar a los que están en Brasil y a la mitad más uno de Argentina, un empate más que merecido. El equipo lo necesito y él apareció.
Nos volvemos con un punto muy importante, que haciéndonos fuertes de local, ganándole a este equipo brasileño que demostró no ser ningún cuco, podemos acariciar la clasificación. Este es el Boca que nos gusta con actitud y que sabe jugar este tipo de partidos coperos.

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