La caída ante Tigre en la ciudad de Córdoba por la final de la Copa de la Superliga significó el fin del primer semestre de 2019 de Boca, que en las últimas horas regresó a a Buenos Aires y el plantel quedó licenciado por las próximas dos semanas.

La realidad es que Boca cerró el semestre con un sabor agridulce. Tras terminar tercero en la Superliga, el equipo de Gustavo Alfaro le ganó la Supercopa Argentina a Rosario Central y se clasificó primero en su grupo de Copa Libertadores. Sin embargo, la caída ante Tigre desdibujó un poco el andar de un equipo que, por ahora, gana más de lo que convence.