Ayer, las alarmas se encendieron en el Complejo Pedro Pompilio cuando Eduardo Salvio debió abandonar el entrenamiento por una dolencia en la zona del isquiotibial izquierdo, el mismo que se había desgarrado y lo había mantenido fuera de las canchas por alrededor de un mes. Sin embargo, el nuevo día trajo optimismo.

Luego de que lo mantuvieran en la lista de convocados a pesar de la lesión, el ex-Benfica amaneció prácticamente sin dolor. Por eso, con el aval del cuerpo médico, el atacante se entrenó de manera diferenciada, pero con pelota y con la intención de evaluar si tiene chances de llegar al partido del martes ante River por la ida de las semifinales de la Copa Libertadores.

El cuerpo técnico de Gustavo Alfaro se manejará con cautela, a sabiendas de que un agravamiento de la lesión lo marginaría casi con seguridad, no solo de este partido, sino que también lo dejaría afuera de la revancha que se jugará el 22 de noviembre en la Bombonera. De todos modos, verlo trabajar sin problemas es una gran noticia para Boca. ¿Llegará al martes?